Generacion Y /// Yoani Sánchez
Generacion Y Del kerosene a la electricidad Imagen tomada de http://www.eateraz.com/ La cocina ya no huele a kerosene ni las paredes están negras por el hollín ni se necesita alcohol para “calentar” el reverbero. Ya el solar no se despierta con el ruido de la válvula de aire con la que avivaba la lumbre y la alergia de la señora no se revuelve por la peste a combustible requemado. Ya por la pequeña ventana no sale un humo gris y la comida no queda con ese lejano sabor a carburante. Ya no hay miedo de quedarse dormido y que las llamas trepen por la madera de la puerta. Ya no… Ahora, el problema es la factura eléctrica. La olla arrocera que le dieron hace ya cinco años y que ha debido reparar una docena de veces. La hornilla que le entregaron en aquellos días de la llamada Revolución Energética y que parece tragarse vorazmente los kilovatios. El refrigerador chino con el que le sustituyeron su viejo Frigidaire… y que se pasa más horas descongelado que congelado. En fin,...