A ficção suaviza a realidade....
Yoani Sánchez Turbear, escapar Se encuentran cada sábado en la noche para una fiesta sin alcohol, sin chicas, sin música. Toda la madrugada se la pasan frente al teclado mirando la pantalla y con los ordenadores conectados en red para jugar. Es la nueva moda entre adolescentes cubanos, especialmente entre los hijos de una clase media emergente que ni siquiera se reconoce a sí misma como tal. La “pijamadas”, con rositas de maíz y casas de campañas instaladas en plena sala, han dado paso a estos encuentros donde se mezclan la tecnología y las risas, lo lúdico y lo escapista. Los propios jóvenes llaman a estos maratones tecnológicos “turbear” y muchos locales se alquilan para trasnochar con la mano sobre el mouse. Entre los juegos más demandados se encuentran los de estrategia, cosmogonías paralelas que ayudan a evadirse de la realidad nacional. Quienes no tienen un PC propio o una laptop que aportar al “festejo” pueden acudir a los laboratorios de computación de algunas escue...