Um ensaio sociológico por meio de cães domésticos de Cuba ... / Yoani Sánchez
Pekinés albin o Se podría hacer una historia social de Cuba de los últimos años a partir de sus perros, de esos animales que pueblan nuestras calles y nuestras casas. No sólo por los cuidados o los maltratos que han recibido, sino también por las razas caninas que la gente ha elegido para compartir su día a día. Recuerdo que hace unos años llegó la moda de los dálmatas –imbuida por Disney con sus 101 cachorros- y después apareció la predilección por los chow chow que ya prácticamente no se encuentran. Confieso que mi delirio son los satos, los chuchos, los sin linaje. Tal vez porque mi falta de pedigrí y de abolengo me hace simpatizar con mascotas igual de ajenas a la genealogía. No obstante sigo con detenimiento cómo los estamentos sociales se expresan también en esos seres de cuatro patas, olfato aguzado y ladrido. Detrás de las altas verjas de las mansiones de Miramar bufan los Rotweilers. Tener un perro así es una señal de poder y de excelente status económico. Alimentar...